Mostrando entradas con la etiqueta Ulises Hermosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ulises Hermosa. Mostrar todas las entradas

La cooperativa Nueva Celina de la Matanza, en la provincia de Buenos Aires, inauguró el domingo el inicio de la construcción del cuartel de Bomberos que llevará el nombre de uno de los más conocidos cantautores bolivianos.
Ninguno de los vecinos que vive por los alrededores de Villa Celina en Argentina imaginó que alguna vez un cuartel de bomberos de ese país llevaría el nombre de uno de los bolivianos más conocidos de los últimos tiempos, "Ulises Hermosa"; y menos aún que su afamado grupo folklórico, "Los Kjark"as" llegaría a tocar para la inauguración de la construcción de esta obra, ante al menos ocho mil personas. Sucedió el pasado domingo 24 de agosto, cuando los integrantes de la agrupación, oriunda de Capinota, brindó un recital gratuito en el barrio argentino a manera de agradecimiento y de ch"alla para comenzar las obras del que será el "Cuartel de Bomberos Voluntarios Ulises Hermosa". Se trata de una gran obra habitacional de 544 viviendas de la Cooperativa Nueva Celina, que contará con asfalto en hormigón, electrificación, iluminación, agua potable y cloacas, para el conjunto de casas de esta provincia de Buenos Aires. Rodolfo Truzzi, secretario general de la institución, contó que cerca al 95 por ciento de los socios de la cooperativa son de nacionalidad boliviana, aunque también comentó que hay peruanos, argentinos y paraguayos. Actualmente Villa Celina cuenta con 140 mil habitantes. El barrio no tiene un cuartel de bomberos, por lo que los cooperativistas en lugar de protestar por ello, decidieron destinar un espacio físico para crear uno y donarlo a la municipalidad, que se hará cargo de las implementaciones y equipamientos necesarios para combatir al fuego. El nombre El nombre de esta instalación "Ulises Hermosa" fue elegido en honor a la extensa comunidad de bolivianos que habita el lugar, y hasta el presidente Evo Morales Ayma estuvo invitado al acto, empero disculpó su asistencia mediante un llamado de Sacha Llorenti, al presidente de la entidad Héctor Miño, avisando que no podía asistir. "Este lugar no es un estadio, no es un teatro; es un barrio donde va a vivir la gente que guardará con orgullo este recuerdo de haber tenido a los Kjark"as en nuestro lugar, tocando gratis para toda la comunidad. Será un orgullo histórico que seguramente muchas generaciones lo recordarán", decía Truzzi, visiblemente emocionado.

Un concierto esperado

El concierto empezó con una demora de cuatro horas, que fueron aguardadas gracias a la actuación de artistas de la colectividad como el potosino Alfredo Mamani, pero ni bien la conductora radial y presentadora Amparo Torres anunció la presencia de los Kjark"as, la gente recuperó el entusiasmo. A esa hora aproximadamente ya había más de 8 mil personas aguardando al grupo. No obstante, según los organizadores, asistieron más de 10 mil personas. Los gritos femeninos se los llevó Makoto Shishido, y sus admiradoras pedían que lo "tiren a la hinchada". Antes del concierto, el presidente de la cooperativa, Héctor Miño, pidió a Gonzalo y a Elmer Hermosa que descubrieran la plaqueta donde figura el nombre de Ulises Hermosa. El grupo cochabambino generó emociones y nostalgia durante una hora y media ya que tocó sus temas clásicos como Jilguero Flores, árbol de mi destino - cantado a coro con el público- también interpretaron temas de su nuevo material. Al finalizar Gonzalo Hermosa, agradeció al barrio por el homenaje, dijo sentirse admirado y complacido de que todavía recuerden a su amado hermano Ulises.

Existe un pequeño y mágico cuadernillo del que fluyen interminablemente poemas y letras de canciones. Letras que evocan el destino del hombre, el amor, la naturaleza, la vida… la nostalgia. El cuadernillo se nutre de un espíritu sensible que quedó en el ambiente, en forma de canción, de poesía… de música, de voz, de guitarra y bombo. La leyenda cuenta también que las infinitas canciones que posee la libreta mágica no se acabarán jamás, y seguirán nutriendo una y otra vez a varias generaciones de músicos. La única condición para que la tinta emerja, azul, en el blanco del papel, es que prevalezca la sensibilidad a la naturaleza y a los más nobles sentimientos entre aquellos que interpreten esas canciones. Es sólo una leyenda. Pero detrás de ella hay algo de verdad. La libreta existe, las canciones existen, no es sólo una, hay varios cuadernillos. Sin embargo las letras que contienen son limitadas, se acabarán en algún momento. Ulises Hermosa se llama la libreta, Ulises Hermosa se llama la leyenda y este año se cumplen 15 años de su muerte. Fue un aciago abril de 1992 que su canto calló para siempre. Además de su mítica libreta, Ulises dejó otros importantes legados: Los Kjarkas, el grupo musical boliviano con mayor éxito nacional e internacional de cuantos hayan pasado por los escenarios; y una familia que mantiene intacto su ejemplo como ser humano, artista, padre y esposo. Y es en memoria de este músico nacido en los parajes de Capinota que sus compañeros de música y sus hermanos agrupados en Los Kjarkas cerrarán su temporada de conciertos de 2007 con un recital en el estadio Félix Capriles el próximo 7 de diciembre. De los más de 190 que Gonzalo Hermosa asegura dieron este año, esperan tener unas 10 mil personas el espectáculo de tres horas empezará a las 20:00. Recuerdos de la familia Es Wara la que nos recibe en la puerta con una amable sonrisa e invita a pasar al living de su casa donde una gran fotografía de su padre, Ulises Hermosa, ocupa la pared central del recinto. Luego aparece Surimana, la hermana mayor, con una imponente voz que delata el legado artístico de su padre. Minutos después confesaría que ahora sólo canta en el karaoke, porque optó por dedicarse a su profesión: la abogacía. Luego apareció Edith, la esposa del fallecido artista y la siguió Ulises Jr, el hijo menor de Hermosa, dos años tenía cuando su padre falleció, sin embargo conserva como un tesoro invalorable una pequeña guitarra que le dejó su progenitor. De alguna manera, Ulises Hermosa también participó del diálogo que entablamos con su familia Edith está segura que el legado artístico de Ulises permanece intacto en el corazón de la población. Lo recuerda como una persona que nunca le gustó la pasividad, que siempre quiso salir adelante como persona, amigo, padre y esposo. En otra entrevista, horas antes, el hermano de Ulises, Gonzalo Hermosa, director del Los Kjarkas, confirmó la versión de Edith. “Ulises representa al boliviano, pero no al de la ciudad, sino al hombre del campo que recoge un cúmulo de conocimientos ancestrales, culturales y tradicionales de su pueblo natal: Capinota. Con todo ese talento llegó a la ciudad de Cochabamba y la conquistó, pero su sed no se quedó allí, sino quiso tener al mundo a sus pies. “De esa manera se convierte en el principal impulsor de Los Kjarkas y lo lleva a Europa, Asia y muchos lugares”, aseguró Gonzalo. La esposa de Ulises recuerda la desesperación que sufría su esposo por sus hijos cuando estaba fuera de casa. “Fue una persona muy querida, donde él iba se le abrían las puertas, había mucha gente que siempre estaba pendiente de él. Ulises Hermosa nació en 1953 del siglo pasado, tanto en su niñez como en la adolescencia, se caracterizó por su gran timidez y por su gran sensibilidad. Tuvo además un gran sentido de percepción de la vida. Surimana recordó que le gustaba cazar vizcachas, “era su mayor distracción”. Reiteró también el lado humano de su padre, las campañas que hacía para recolectar juguetes y alimentos para regalar a los niños pobres. “En esa época con Los Kjarkas organizaban conciertos de beneficencia para navidad y el ingreso era un juguete. Recuerdo que teníamos un montón en mi casa y en la puerta repartíamos a todos los niños del barrio”, según Surimana, quien dijo que le gusta cantar, y que en un momento de su vida deseó hacerlo profesionalmente pero tuvo que elegir y eligió una carrera universitaria. Wara rememoró el día del entierro de su padre. “Ese día había tanta gente que no pudimos pasar para darle la última despedida”. Contó también que a través de Internet toma contacto con gente de Perú, Argentina, Colombia, Estados Unidos y le dicen “no puedo creer que esté chateando con la hija de Ulises Hermosa”. Entre otras cosas, la familia contó también que Ulises era aficionado a la comida y tenía un plato especial para degustarlo. ¿Y la libreta?, Surimana trajo una de ellas. Con tapa roja, hojas blancas sin cuadricular y manuscritas con la letra de Ulises. “Esta es muy linda, creo que mis tíos (Los Kjarkas) ya la van a grabar en su próximo disco”, mencionó Wara Hermosa, leyendo en voz baja y tratando de recordar la melodía adecuada para esa canción. En tanto, Gonzalo Hermosa —aseguró contundente— que tienen letras de Ulises, “como para grabar cuatros discos más”.